sábado, 8 de noviembre de 2008

tema:2-trabajo de la evolución del delfín

La evolución del delfín:

Los delfines, junto con las ballenas y las marsopas, descienden de mamíferos terrestres, más precisamente de los Artiodáctilos. Los esqueletos de los delfines modernos tienen dos pequeños huesos en la pelvis, que indican que alguna vez tuvieron extremidades posteriores.
Un largo proceso evolutivo ha llevado a un pequeño animal terrestre a vivir en el mar hasta transformarse en el actual delfín. Primero tuvo la forma enteramente terrestre hace unos 50 millones de años, por lo tanto, se desarrolla en el transcurso de la Era Terciaria. La forma anfibia se alcanzó después de cinco millones de años, y otros tantos fueron necesarios para que se formara la característica cola con aleta horizontal. Las sucesivas transformaciones se dieron en la dirección de afianzar su especialización, y se refieren al aumento de la masa cerebral y al nacimiento de una forma alargada del morro, con una dentadura diferente.




Estos son los antepasados del delfín actual:

Mesonychidae:


Antepasado terrestre eocénico (cuarta etapa del periodo Terciario) que vivió hace unos 50 millones de años.

Protocetidae:

La primera forma acuática conocida, probablemente anfibia, que vivió hace unos 45 millones de años.



Dorudontidae:


Forma completamente acuática de hace unos 40 millones de años.

Squalodontidae:


El aspecto se hace similar al del delfín en el Oligoceno (tercera etapa del periodo Terciario), hace unos 25 millones de años.

Delphinidae:


Los delfines modernos, con el morro en forma de botella, hacen su aparición hace unos 15 millones de años.

Características de los Delfines:

Los delfines pertenecen a un grupo de mamíferos marinos llamados cetáceos con dientes. Su habilidad para la natación y la presencia de unos dientes afilados, les permiten capturar con facilidad peces y calamares, sus presas principales. Los delfines tienen el hocico alargado y la aleta dorsal alta. Necesitan subir a la superficie cada pocos minutos para respirar aire a través del espiráculo que está situado encima de su cabeza.

Los delfines suelen vivir en sociedades de entre 6 y 100 individuos estableciendo una jerarquía de trabajo en el grupo. Gracias a dicha jerarquía los delfines son animales muy solidarios entre ellos ya que mientras unos se encargan de encontrar comida otros se dedican a la protección de la manada. Por este motivo es muy difícil sorprender a un delfín ya que, gracias a un sistema de silvidos de ultrasonidos, se comunican de forma rápida y eficiente por lo que la manada siempre está alerta. Con respecto a las crías podemos decir que, curiosamente, nacen en el agua y sus madres, junto con otros adultos encargados de la protección de dichas crías, las llevan a la superficie para que puedan empezar a respirar. Las crías de delfín son las grandes protegidas ya que siempre nadan en el centro del grupo por lo que el acceso a ellas es prácticamente imposible lo que les asegura un crecimiento tranquilo. Por eso siempre dedican el tiempo a jugar ya que eso establece fuertes vínculos con el resto de la manada a la vez que desarrollan su musculatura y técnicas de natación.Sobre la alimentación diremos que los delfines son animales predadores por lo que su alimentación esta basada en crustáceos (capaces de romper con sus dientes), peces, calamares y pulpos. Como todos los mamíferos al nacer, las crías se alimentan de leche materna pero, curiosamente, lo realizan bajo el agua. Otro factor destacable es la escasa fuente de líquidos de la que disponen los delfines ya que éstos no beben agua dulce. Su única fuente de líquidos es la alimentación. Poseen un sistema de control de líquidos muy semejante al de animales que viven en lugares con condiciones extremas de mucho calor. Su orina es altamente concentrada (factor que favorece la poca pérdida de líquidos).

Los delfines son animales mamíferos que viven en medios acuáticos. Los delfines pertenecen a la familia de los cetáceos (dentro de la cual podemos encontrar también a las ballenas y a las marsopas) más concretamente a los cetáceos con dientes o odontocetos.











Aparato digestivo del delfín:



Fósil de un ictiosaurio:


Los fósiles son restos de plantas y animales que aparecen petrificados en las rocas. Este fósil de un ictiosaurio, un reptil parecido a un delfín, tiene unos 185 millones de años.




Teoría de Darwin:


Cuando regresó a Inglaterra, Darwin estudió los datos que había recogido en su viaje y propuso una solución para explicar las observaciones que había hecho. Esta solución se conoce como teoría de la selección natural. En el medio natural, muchas veces ocurre que los alimentos son escasos, y por eso, los recién nacidos y los jóvenes de cada especie animal deben competir por la comida para poder sobrevivir. Darwin pensaba que aquellos animales que estuvieran mejor preparados para la supervivencia crecerían y se reproducirían, teniendo hijos con sus mismas características ventajosas. Con el tiempo, una nueva especie aparecería. En esto consiste la evolución. Darwin también creyó que todas las especies emparentadas descendían de antecesores comunes. En 1859, escribió una obra llamada El origen de las especies por medio de la selección natural. Este libro, del que se ha dicho que “conmocionó al mundo”, se agotó el primer día de su publicación, y se tuvieron que hacer seis ediciones sucesivas.



Teoría de Lamarck:



El biólogo y zoólogo francés Jean Baptiste de Lamarck es autor de una de las primeras teorías de la evolución. Afirmó que las especies evolucionan y se adaptan con el tiempo para ajustarse a los diferentes cambios que sufre el medio en el que viven. Lamarck pensaba, erróneamente, que los cambios del medio pueden provocar cambios en las plantas y animales que se pueden transmitir a la descendencia. Es decir, que las condiciones del medio pueden hacer que un organismo desarrolle los órganos que más necesita o pierda aquellos que no utilice y, además, que esos cambios pasen de padres a hijos. Sin embargo, esto no es posible: las características que un ser vivo adquiere durante su vida no pueden transmitirse a sus hijos, porque no se encuentran en su material genético.


Hecho por: Cristina García ríos.

Curso: 1º bachillerato






















































































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